Las vacas no pueden mas, se paran cada pocos metros, Cano ve que se le hecha la noche encima y avisa a su hijo Antonio, quien con Santiago, acuden a ayudar a su padre con una yunta que se encontraba con la hermandad de Marbella, todos nos quedamos sorprendidos al ver aparecer a Antonio y Santiago que se dieron un carrerón para estar lo antes posible con el simpecado de Ronda.

 Foto: Rafael Rojas. Comentarios. Paco Mena