Los surcos en la arena, difícil caminar, pero para animarse tan solo hay que mirar a los lados y ver la grandiosidad de la naturaleza que nos regalaba parajes llenos de verdor. Aquí comienzan los vehículos pequeños a quedarse en la arena, por lo que son remolcados por los tractores sin que la hermandad perdiera su ritmo

 Foto: Rafael Rojas. Comentarios. Paco Mena